Del aula al mar: cómo el INB y l’Escola Especialitzada La Sagrera aprenden juntos a vivir la inclusión

Alumnos del INB y de la Escola Especialitzada La Sagrera participando en proyecto de deporte inclusivo y actividades acuáticas en Barcelona con SUPerando

Hay proyectos que van mucho más allá de lo que parece a primera vista. Este es uno de ellos.

Hoy arrancamos una nueva edición de la colaboración entre SUPerando y el Institut de Nàutica de Barcelona (INB). Una sesión formativa con el alumnado del ciclo superior en Ensenyament i Animació Socioesportiva adaptado a playa, donde trabajamos juntos un tema que está en el corazón de lo que hacemos: cómo acompañar desde el respeto, qué significa la diversidad real en un entorno deportivo, y por qué la inclusión no se puede explicar solo con palabras.

Lo hacemos desde hace tres años. Y cada año cobra más sentido.

Primero, el aula. Después, el mar.

La sesión de hoy no es una charla puntual. Es el primer paso de algo más grande. En las próximas semanas, el alumnado del INB pondrá en práctica lo que trabaja en el aula acompañando, bajo la supervisión de sus profesores y el equipo de SUPerando, cinco sesiones de actividades acuáticas inclusivas con los alumnos y alumnas de l’Escola Especialitzada La Sagrera.

El proyecto se estructura así: los 71 participantes de l’Escola La Sagrera se dividen en dos grupos, cada uno con dos jornadas en el agua. Y al final del curso, todos juntos, los 71, comparten una jornada final en el mar.

Un proyecto con doble impacto

Este proyecto tiene una doble vertiente que lo hace especialmente valioso.

Por un lado, los alumnos y alumnas de l’Escola Especialitzada La Sagrera viven una experiencia acuática diseñada para que el aprendizaje ocurra de verdad. En el agua, con otras personas, en comunidad. Una experiencia donde el bienestar físico y emocional, la confianza en uno mismo y el sentido de pertenencia no se explican, se viven.

Por otro, los estudiantes del INB se forman como los profesionales del futuro en algo que los currículums técnicos todavía no contemplan suficientemente: trabajar con la diversidad desde dentro. Cuando acaben el ciclo y se incorporen al mercado laboral, llevarán consigo competencias que no se aprenden en ningún libro de texto: empatía real, capacidad de adaptación, comunicación en contextos complejos y un acompañamiento centrado en la persona.

Hablamos de diversidad funcional y trastornos del aprendizaje, pero la mirada que se trabaja aquí es extrapolable a cualquier forma de diversidad, cultural, económica, social. Eso es lo que hace que esta formación tenga valor más allá del contexto concreto.

Por qué tiene sentido para SUPerando

En SUPerando llevamos desde 2015 trabajando con la convicción de que el deporte acuático es una herramienta, no un fin. Una herramienta para construir comunidad, para romper barreras y para que personas muy distintas entre sí compartan algo real.

Pero la inclusión no ocurre sola. Hace falta quien sepa acompañarla. Por eso la colaboración con el INB importa tanto, y por eso seguimos renovándola cada año.

Las sesiones en el agua se desarrollan en el espacio de SeaYou, en primera línea de la playa de la Barceloneta, que desde hace tres años nos abre sus puertas y nos da el soporte logístico necesario para que todo esto sea posible. Gracias.

Onades Inclusives: un proyecto construido en red

Nada de esto ocurre de forma aislada.

Este proyecto es el resultado de la colaboración entre SUPerando, el INB y la Escola la Sagrera. Tres actores que, desde ámbitos distintos, comparten una misma idea: que la educación y la inclusión se construyen mejor cuando se viven en comunidad.

Además, cuenta con el soporte del Ajuntament de Barcelona a través del Institut Municipal de Persones amb Discapacitat y del Fons d’Acció Social de la Basílica de la Sagrada Família, cuyo apoyo hace posible que iniciativas como esta lleguen a más personas y se sostengan en el tiempo.

Hoy empieza el camino

Hoy empieza en un aula, con preguntas, ideas y primeras reflexiones.

En unas semanas continuará en el agua, con nervios, descubrimientos y momentos compartidos.

Y terminará con 71 jóvenes en el mar, compartiendo una experiencia que va mucho más allá del deporte.

Eso es lo que buscamos en cada proyecto: que la experiencia deje huella.

Seguimos trabajando para que cada vez más personas puedan vivir el deporte como lo que realmente puede ser: una herramienta para su bienestar, para conectar y para formar parte.

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