SUPerando celebra 10 años de inclusión en Vilanova i la Geltrú

El 23 de noviembre nos reunimos más de 100 personas en la playa de Ribes Roges: voluntarios y voluntarias, participantes, familias, colaboradores, instituciones, amigos y amigas. Personas que han hecho posible SUPerando y que hacen que esto siga funcionando, muchas veces discretamente, sin hacer ruido.

La excusa era celebrar los 10 años de SUPerando.
Pero lo importante no eran los números ni todo lo que hemos hecho.
Lo importante era volver a reunirnos.

Diez años en el agua

Cuando empezamos no teníamos casi tablas. Teníamos ideas, ilusión, muchas dudas y una convicción bastante simple: usar el mar para generar bienestar, inclusión y comunidad.

Tardamos poco en darnos cuenta de que lo que realmente transforma no es el deporte. Es lo que pasa alrededor: las personas que encuentran un lugar donde se sienten cómodas, las familias que dejan de sentirse solas, las personas voluntarias que descubren otra manera de acompañar.

El mar es solo el pretexto. Lo que funciona son las personas.

Una comunidad diversa

Lo que vimos en Ribes Roges es el reflejo de lo que es SUPerando hoy. Personas que llevan con nosotros desde el principio. Personas que llegaron hace poco. Jóvenes, familias, personas con y sin discapacidad, colaboradores, profesionales del deporte y del ámbito social. Instituciones que confían en lo que hacemos.

Ese día fue especialmente importante porque allí estaban personas que hace años llegaron buscando un espacio y hoy son voluntarias. Personas que participaron al principio y ahora acompañan a otras. Personas recién llegadas. Diferentes historias, diferentes momentos, todas parte de la comunidad.

Verlo todo junto ayuda a entender qué somos: una comunidad que usa el deporte y el mar para abrir espacios donde las personas sienten que forman parte.

Un reconocimiento que dice mucho

Este año también hemos recibido el Guardó de l’Esport Català por Onades Inclusives. Y para nosotros ha sido importante, no solo por el reconocimiento en sí, sino por lo que representa.

No era un premio específico de deporte inclusivo o adaptado. Era un reconocimiento dentro del deporte catalán. Y eso nos emociona especialmente, porque significa que la inclusión empieza a ocupar el lugar que creemos que debe tener: no en un margen, no en una categoría aparte, sino dentro del deporte y de la sociedad.

Durante años hemos insistido en una idea: no hacemos actividades “para” personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad. Creamos espacios donde personas distintas comparten una experiencia en igualdad. Ese matiz lo cambia todo.

Que ese enfoque sea reconocido en un ámbito general del deporte nos confirma que el camino tiene sentido.

Proyectos que nos han ido cambiando

En estos diez años han nacido proyectos que hoy forman parte de nuestra manera de entender SUPerando.

Onades Inclusives nos ha permitido abrir el mar a personas con realidades muy diversas.
Onades Km.0 nos ha llevado a acercar el deporte acuático inclusivo allí donde viven las personas, también lejos del litoral.
Olas con ELA nos ha enseñado que el mar puede ser un lugar de vida incluso en procesos muy duros.
Remando la vida empieza a abrir un espacio propio para mujeres que sufren o han sufrido cáncer de mama.
Y otras iniciativas, con centros educativos, entidades sociales, hospitales, familias y voluntariado, nos han ido mostrando que el agua es solo el inicio.

Cada proyecto ha dejado algo.
En las personas que han participado.
En quienes han acompañado.
Y también en nosotros.

Porque SUPerando no ha crecido solo en número de actividades. Ha crecido en mirada, en responsabilidad y en la forma de entender lo que significa acompañar.

Sin las personas que sostienen, esto no existe

Lo más claro que salió de ese día es que este proyecto son las personas: voluntariado, familias, entidades que creen en lo que hacemos y personas que ayudan muchas veces sin que nadie lo vea.

En 10 años han pasado miles de personas por el agua. Pero han sido muchísimas más las que han hecho eso posible.

Diez años después, seguimos aprendiendo

También vimos las barreras que todavía existen. Hay personas que no saben que espacios como SUPerando existen. Hay accesos que siguen siendo difíciles. Sabemos que queda mucho por hacer, y eso también nos mueve.

Lo que hemos aprendido en estos 10 años es simple: la inclusión real no ocurre a distancia. Pasa cuando compartimos tiempo, espacio y experiencia con otras personas.

Gracias

Queremos terminar con eso: agradeciendo a cada persona que ha formado parte de estos 10 años. A quienes estuvieron desde el principio y a quienes acabáis de llegar.

SUPerando nunca ha sido solo una entidad. Se ha convertido en una comunidad que muchas de las personas que forman parte consideran familia.

El 30 de noviembre, todos juntos en Ribes Roges, sentimos que esto es mucho más que un proyecto.

Seguimos remando.

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