Igualdad de oportunidades también en verano: cuando el acceso al mar deja de depender de las circunstancias familiares

Onades Inclusives de SUPerando es nuestro programa de actividades acuáticas inclusivas. Desde 2025, una de sus líneas de actuación acerca el surf y el paddle surf a niños, niñas y adolescentes de Centres Oberts y CRAE, para que el acceso al mar deje de depender de las circunstancias de cada familia. Lo desarrollamos junto a Actua.coop, con el apoyo de la Fundació Pinnae y del Fons d’Acció Social de la Basílica de la Sagrada Família, convencidos de que el ocio, el deporte y el bienestar también forman parte de la igualdad de oportunidades.

Hay una imagen que se repite cada verano.

Mientras unas familias hablan de casales, campamentos, colonias o vacaciones, otras están intentando simplemente que sus hijos e hijas puedan hacer alguna actividad durante el verano. Lo que sea. Que no se sientan excluidos o diferentes, muchas veces por motivos económicos, sociales o culturales.

Y eso nos hace pensar.

Porque muchas veces hablamos de igualdad de oportunidades pensando en los centros educativos. Pero las oportunidades también se construyen fuera del aula. Una excursión, un casal, una actividad deportiva o una mañana en la playa no son solo una forma de ocupar el tiempo libre. Son espacios donde se crean amistades, se gana confianza, se aprende a convivir y se descubren cosas nuevas. También forman parte esencial de la educación y del desarrollo personal de cualquier niño o niña.

Hace un año decidimos ponernos manos a la obra para intentar cambiar una parte de esa realidad. Nos hicimos una pregunta muy sencilla: ¿y si el acceso al mar tampoco tuviera que depender de las circunstancias de cada familia?

De esa pregunta nació una nueva línea de Onades Inclusives de SUPerando, que desarrollamos junto a Actua coop, entidad que gestiona diversos Centres Oberts y CRAE, gracias al apoyo de la Fundació Pinnae y del Fons d’Acció Social de la Basílica de la Sagrada Família.

Sobre el papel parecía un proyecto sencillo. Compartir unas cuantas jornadas de surf y SUP con niños, niñas y adolescentes durante el verano. Pero, sinceramente, no sabíamos muy bien todo lo que iba a pasar alrededor.

Surf y paddle surf como herramienta para generar oportunidades

Pronto entendimos que las tablas eran lo de menos.

Lo realmente importante ocurría antes de entrar en el agua y seguía pasando mucho después de salir de ella.

Vimos a chicos y chicas entrar al mar por primera vez. Vimos cómo desaparecían algunos miedos, cómo se generaban momentos en familia que hasta entonces no habían existido y cómo educadores, voluntariado y familias empezaban a construir nuevas redes de apoyo. Durante unas horas, el agua conseguía igualar muchas cosas que fuera de ella siguen pesando demasiado.

Y ahí confirmamos algo que ya intuíamos.

El paddle surf y el surf nunca han sido el objetivo. Son la herramienta.

Lo importante siempre ha sido crear un espacio donde cualquier persona pueda sentirse una más. Un lugar donde nadie pregunta de dónde vienes, cuál es tu situación o qué dificultades tienes. Un lugar donde lo importante es compartir, disfrutar y formar parte del grupo.

Ese era, y sigue siendo, el verdadero propósito de Onades Inclusives de SUPerando.

La igualdad de oportunidades también se construye fuera del aula

En los últimos años se ha hablado mucho de las barreras que todavía existen para que muchos niños y niñas puedan acceder a actividades deportivas, culturales o de ocio y las consecuencias de esta situación. Un debate al que organizaciones como Equitat.org  llevan tiempo contribuyendo y que pone el foco en una realidad que muchas veces pasa desapercibida.

Porque las desigualdades no terminan cuando acaba el horario escolar.

También aparecen cuando llega el verano.

Cuando una familia puede apuntar a sus hijos e hijas a un casal, unas colonias o una actividad deportiva, y otra no.

Cuando hay niños y niñas que descubren el mar cada fin de semana y otros que, viviendo a pocos kilómetros de la costa, nunca han tenido la oportunidad de entrar en él.

Por eso creemos que el acceso al ocio, al deporte y a experiencias compartidas también forma parte de la igualdad de oportunidades. No sustituyen a la escuela, pero sí complementan algo esencial: el bienestar, la convivencia, la autoestima y el sentimiento de pertenencia.

810 oportunidades para compartir el mar

Durante 2025, esta línea de Onades Inclusives de SUPerando generó  810 oportunidades de participación para niños, niñas y adolescentes, la mayoría derivados desde diversos Centres Oberts y CRAE gestionados por Actua.coop.

Podríamos quedarnos con esa cifra.

Pero sería quedarnos solo con una parte de la historia.

Lo que realmente nos llevamos son todas esas primeras veces que no aparecen en ninguna memoria de actividades. La primera vez que alguien entra en el mar. La primera vez que una familia comparte un rato en la playa sin preocuparse por todo lo demás. La primera conversación entre personas que probablemente nunca se habrían conocido si aquel día no hubieran coincidido mientras esperaban a que sus hijos e hijas saliesen del agua.

También nos llevamos una certeza.

Cuando eliminamos las barreras, las ganas de participar aparecen de forma natural.

No hay que convencer a nadie de que disfrute del mar.

Lo único que hace falta es que tenga la oportunidad de hacerlo.

Hoy volvemos a empezar

Hoy iniciamos una nueva edición de este proyecto dentro de Onades Inclusives de SUPerando.

Lo hacemos con la misma ilusión que hace un año, pero con mucha más experiencia y con la tranquilidad de saber que aquella idea tenía sentido.

Seguimos creyendo que el acceso al ocio, al deporte y al mar también forma parte de la igualdad de oportunidades. Y seguimos convencidos de que el surf y el paddle surf pueden convertirse en herramientas extraordinarias para generar bienestar, fortalecer vínculos y abrir nuevas posibilidades para muchos niños, niñas y adolescentes.

Pero también sabemos que ningún proyecto como este se construye en solitario.

Por eso queremos dar las gracias a Actua Coop por su complicidad y por el enorme trabajo que realiza cada día con los equipos educativos de los Centres Oberts y CRAE. A la Fundació Pinnae por haber creído en esta idea desde el principio y hacer posible su puesta en marcha. Y al Fons d’Acció Social de la Basílica de la Sagrada Família por permitir que el proyecto no solo continúe, sino que siga creciendo y llegue a más personas.

Ahora el reto vuelve a ser muy sencillo de explicar.

Que el próximo verano sean todavía más los niños, niñas y adolescentes que puedan compartir el mar.

Y para conseguirlo seguiremos necesitando personas, entidades y empresas que entiendan que generar oportunidades también forma parte de la responsabilidad que compartimos como sociedad.

Porque hay alianzas que empiezan con una conversación.

Y acaban cambiando los veranos de muchas personas.

No solo el de los niños y las niñas.

También el de sus familias.

«El mar también debería formar parte del verano de cualquier infancia»

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